ATM y bruxismo
Aprieto los dientes durante el día: qué es el bruxismo de vigilia y qué observar
Melody Sánchez Serrano · Fisioterapeuta y osteópata6 min de lectura

Estás delante del ordenador, conduciendo o leyendo algo que te preocupa, y de pronto te das cuenta: tienes los dientes juntos. O la mandíbula firme, como si estuviera sosteniendo algo.
No lo habías decidido. Simplemente estaba pasando.
Si te ocurre, no eres la única, y no significa necesariamente que algo vaya mal. Pero sí merece la pena entender qué es, qué conviene observar y cuándo tiene sentido consultar.
Qué es el bruxismo de vigilia
El consenso internacional sobre bruxismo distingue dos situaciones: el bruxismo del sueño, que ocurre mientras duermes, y el bruxismo de vigilia, que ocurre mientras estás despierta. Se consideran comportamientos diferentes, con contextos y formas de valoración distintos.
El bruxismo de vigilia se describe como una actividad de los músculos masticatorios durante el día que puede manifestarse de varias maneras:
- contacto dental repetido o mantenido cuando no estás comiendo ni hablando;
- apretar los dientes;
- mantener la mandíbula rígida o tensa sin que los dientes lleguen a tocarse;
- empujar la mandíbula hacia delante o hacia un lado.
Es decir: no hace falta rechinar para hablar de bruxismo de vigilia. A menudo es algo mucho más silencioso.
Por qué conviene separarlo del bruxismo del sueño
Mientras duermes no puedes darte cuenta de lo que hace tu mandíbula; durante el día, sí. Esa diferencia cambia mucho la forma de observarlo y de valorarlo. Del bruxismo del sueño suele informarte otra persona o tu dentista; el de vigilia, en cambio, es algo que puedes llegar a reconocer tú misma.
Además, una persona puede tener uno, el otro, ambos o ninguno. Saber que rechinas por la noche no significa que también aprietes de día, y al revés.
No siempre es una enfermedad
Una de las ideas más importantes del consenso actualizado es que el bruxismo, en personas por lo demás sanas, no se considera un trastorno en sí mismo, sino un comportamiento. Puede no tener consecuencias, puede asociarse a alguna consecuencia negativa o, en algunos contextos, incluso tener un papel neutro.
Por eso, descubrir que aprietas no equivale a tener un problema que haya que eliminar. La pregunta útil no es solo «¿lo hago?», sino «¿qué efecto está teniendo en mí?».
Tampoco explica por sí solo cualquier dolor mandibular. Si quieres entender mejor esa diferencia, puedes leer Bruxismo y dolor de mandíbula: por qué no son lo mismo.
Qué observar
La valoración del bruxismo de vigilia se apoya en gran parte en lo que la propia persona observa en su día a día. Algunos aspectos que pueden ayudarte a entender mejor tu situación:
El contexto
¿Aparece sobre todo cuando te concentras, cuando conduces, con el móvil, en momentos de tensión o al hacer esfuerzo físico? Reconocer las situaciones suele ser más útil que intentar contar cada episodio.
La frecuencia
No es lo mismo darte cuenta alguna vez que notar que ocurre a menudo a lo largo del día.
La fatiga y los síntomas
¿Notas cansancio en la mandíbula o en las sienes al final del día? ¿Molestias al masticar? ¿O simplemente lo detectas sin ninguna sensación asociada?
La función
¿Puedes abrir la boca, masticar y hablar con normalidad? Que la función se mantenga es una información valiosa.
El consenso de expertos sobre la valoración del bruxismo de vigilia destaca precisamente esto: recoger información sobre lo que ocurre en la vida real, en distintos momentos del día, aporta más que una única impresión aislada. No necesitas un registro exhaustivo; basta con prestar atención durante unos días con una mirada tranquila.
Darte cuenta, sin vigilarte todo el día
Adquirir conciencia de lo que hace tu mandíbula puede ser útil. Pero hay una diferencia importante entre observar con curiosidad y vigilarte de forma constante.
Si cada vez que lo notas aparece la culpa o la preocupación, la observación deja de ayudar y empieza a sumar tensión.
El objetivo no es tener la mandíbula bajo control permanente, sino conocer mejor cuándo y cómo aparece.
Muchas personas encuentran útil algo tan sencillo como un recordatorio discreto en momentos concretos del día, o pequeñas pausas en tareas largas, para comprobar cómo están los labios, los dientes y la mandíbula. Sin obsesionarse y sin convertirlo en una norma rígida.
Qué dice la evidencia sobre las técnicas para cambiarlo
Existen propuestas conductuales —como recordatorios, biofeedback o estrategias para aumentar la conciencia— que se están estudiando. Sin embargo, la revisión sistemática más reciente sobre el manejo del bruxismo de vigilia reunió solo nueve estudios, con 165 participantes en total y diseños muy distintos entre sí. La conclusión es que la evidencia todavía es limitada y no permite afirmar con seguridad qué funciona mejor ni para quién.
Por eso conviene desconfiar de cualquier promesa de «eliminar el bruxismo» con unos ejercicios. Lo razonable es entender tu situación, observar sin alarmarte y buscar ayuda profesional cuando hay consecuencias que lo justifiquen.
Cuándo consultar
Tiene sentido pedir valoración a tu dentista, a tu médica o a una fisioterapeuta si aparece:
- dolor en la mandíbula, la cara o las sienes que se repite o no mejora;
- dificultad o limitación para abrir la boca, masticar o hablar;
- sensación de que la mandíbula se bloquea;
- desgaste, sensibilidad, fracturas o problemas en dientes o restauraciones;
- cambios en la forma en que encajan los dientes;
- molestias que interfieren con tu descanso o tu día a día.
Y busca atención sin esperar si hay inflamación llamativa, fiebre, síntomas tras un golpe, entumecimiento, pérdida de fuerza u otros síntomas neurológicos.
Si además te preguntas si una férula podría ayudarte, en Férula de descarga para el bruxismo: para qué sirve y qué no soluciona explico qué puede aportar y qué no.
La idea importante
Apretar los dientes durante el día es frecuente y no siempre es un problema. Observar el contexto, la frecuencia, los síntomas y la función te da mucha más información que la etiqueta por sí sola.
Darte cuenta es un buen punto de partida. No necesitas convertirlo en una lucha.
Fuentes y evidencia
- Verhoeff MC, Lobbezoo F, Manfredini D y cols. Updating the Bruxism Definitions: Report of an International Consensus Meeting. J Oral Rehabil. 2025. PMID: 40312776.
- Bracci A y cols. Current Knowledge and Future Perspectives on Awake Bruxism Assessment: Expert Consensus Recommendations. J Clin Med. 2022. PMID: 36079013.
- Graham DA y cols. Management of awake bruxism: a systematic review. BMC Oral Health. 2026. PMID: 41735990.
- National Institute of Dental and Craniofacial Research (NIDCR). Bruxism.
Este artículo ofrece educación sanitaria general y no sustituye una valoración individual.
